Tanatología: Reflexiones sobre la muerte y la vida

Tanatología: Reflexiones sobre la muerte y la vida

Cátedras de Bioética y Anestesiología
Por: Dr. Teobaldo Coronado Hurtado
“Lo natural es la muerte, el milagro es la vida.”

— Eslógan recurrente en las cátedras del Dr. Coronado.

La Tanatología es la disciplina que aborda el fenómeno de la muerte en el ser humano. Su nombre deriva de Thanatos, el dios griego de la muerte y hermano de Hipnos, el dios del sueño. A lo largo de mi actividad académica, este ha sido un tema de estudio primordial, buscando que los estudiantes de medicina comprendan este capítulo final de la existencia.

Una perspectiva médica:
A la pregunta de “¿Por qué estudiamos la muerte?”, la respuesta es clara: Estudiamos la vida para sanarla y la muerte para evitarla, para luchar contra ella. Sin embargo, la muerte de un paciente no debe entenderse como un fracaso, sino como una referencia correctora y digna de reflexión para el ejercicio profesional.

La Percepción de la Muerte

La mayoría mira la muerte con miedo o indiferencia, percibiéndola como un mal que hay que evadir. En su obra “Sobre la muerte y el morir”, la Dra. Elizabeth Kübler-Ross describe los estadios del paciente terminal, revelando cómo la negación es universal, especialmente entre los jóvenes que rinden culto a la belleza y repelen el envejecimiento.

Cita de Sócrates:
“Quizá la muerte sea la mayor bendición del ser humano, nadie lo sabe, y sin embargo todo el mundo le teme como si supiera con absoluta certeza que es el peor de los males.”

Cierto es que, en la medida que avanzamos en edad y nos acercamos a nuestro irremediable destino, vamos aceptando la muerte, familiarizándonos con ella, sin por ello desearla.

La Práctica Médica como Privilegio Espiritual

Los médicos que atendemos pacientes en estado crítico convivimos con la muerte, la observamos y aprendemos de ella. Como recordaba el Dr. Francisco Maglio, a veces la medicina llega al límite de lo técnico y entra en el terreno de lo humano: “Doctor, ¿me puede dar un abrazo?”, es el pedido de una madre ante la pérdida.

Como afirmaba Viktor Frankl: “Todo aquello que amamos nos lo pueden arrebatar; lo que no nos pueden quitar es nuestra actitud ante esos acontecimientos.”

La experiencia sobre la muerte, vivida con humildad y compasión, ennoblece al médico. El objetivo final no es solo ser un gran profesional técnico, sino, sobre todo, ser un médico bueno que no solo cura cuerpos, sino que también consuela almas.

Reflexiones docentes sobre Bioética y Humanismo Médico.
Dr. Teobaldo Coronado Hurtado.

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