Santuario Hipocrático del Caribe Colombiano

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Sociedad Médico Quirúrgica del Atlántico: 97 años de historia, ciencia y humanidad
Barranquilla, febrero 14 de 2025
Desde 1928, la Sociedad Médico Quirúrgica del Atlántico ha sido un pilar fundamental del desarrollo científico, ético y humano de la medicina en el Caribe colombiano.

En el corazón de la historia médica del Caribe colombiano late con fuerza la Sociedad Médico Quirúrgica del Atlántico, una institución que, desde su fundación el 18 de enero de 1928, ha sido faro de conocimiento, ciencia y vocación hipocrática en la región.

Nacida del compromiso y visión de eminentes galenos como Martin Camacho, Pedro A. Manotas, Eusebio De la Hoz, Cristóbal Navarra, Mario A. García Mantilla, Saúl Pareja y Vicente Camargo Martelo, esta asociación ha conservado su relevancia durante casi un siglo.

Con 97 años de existencia, es la organización médica gremial más antigua del país después de la Academia Nacional de Medicina en Bogotá.

Misión Institucional

  • Promover la investigación científica
  • Defender el prestigio de la profesión médica
  • Atender con rigor los problemas sanitarios de la región
  • Fortalecer los lazos entre médicos del Atlántico y de Colombia

Una trayectoria de excelencia y reconocimientos

La historia de la Sociedad está marcada por múltiples distinciones honoríficas. En 2013, al celebrar sus 85 años, recibió la condecoración Ciudad de Barranquilla en grado de Comendador por parte de la Alcaldía.

Asimismo, la Gobernación del Atlántico le otorgó la medalla Puerta de Oro de Colombia, reconociendo su impacto en la salud pública regional.

Durante la celebración en el Club ABC, la Sociedad entregó su máxima distinción, el premio “Doctor David Castro Senior”, a los doctores Guillermo Valencia Abdala y Nazario Hani Abugattas.

El doctor Darío Morón Díaz fue distinguido como Miembro Honorario, mientras que el gobierno nacional ya había reconocido a la institución en 1978 con la Cruz de Boyacá en versión plata.

En 1988, la Academia Nacional de Medicina acreditó a varios de sus directivos como Miembros Correspondientes, validando su excelencia científica.

Honor que trasciende los títulos

En el marco de esta tradición, la Sociedad ha exaltado a un nuevo miembro como Miembro Honorario, reconociendo no solo su trayectoria profesional, sino su vida dedicada al servicio humano.

“Son Miembros Honorarios aquellos que, por su excelencia científica y humana, la asamblea en pleno quiera reconocerles ese honor.”

Este reconocimiento simboliza la unión entre conocimiento, ética y humanidad, principios que han guiado históricamente a la institución.

El honor en la filosofía y la medicina

El homenajeado reflexiona sobre el significado del honor, diferenciándolo del concepto de honorarios. Mientras estos representan una retribución económica, el honor simboliza dignidad, mérito y reconocimiento moral.

Platón, en su obra “La República”, consideraba el honor como uno de los bienes supremos del ser humano, junto con la sabiduría y el bienestar material.

El honor satisface las exigencias del alma y representa la culminación de una vida guiada por la ética, el conocimiento y el servicio.

Nueva Junta Directiva: rumbo al centenario

Durante la ceremonia se presentó la Junta Directiva para el periodo 2025–2027, integrada por destacados profesionales de la salud que liderarán la institución hacia su centenario en 2028.

  • Hernán Argote – Presidente
  • Silvia Valencia – Vicepresidente
  • Carlos Barrera – Tesorero
  • Tulio Díaz – Secretario
  • Dubys Reyes – Fiscal
  • María Ortiz – Bibliotecaria
  • Agustín Guerrero – Vocal

Un legado compartido

Para el homenajeado, compartir este reconocimiento con colegas como Jaime Castro Blanco, Libardo Diago Guerrero, Carlos López Pinto, María Ortiz Caraballo, Pedro Gutiérrez De la Cruz, Juan José Cotes y Darío Morón, representa un profundo honor.

“Después de haber trasegado como dirigente gremial por varias organizaciones médicas, encontrarme ahora rodeado de esta confraternidad admirable me colma de orgullo y alegría.”

Con emoción y esperanza, su discurso concluye evocando el espíritu humanista de la medicina:

¡Sursum Corda! — Arriba los corazones
Artículo institucional de carácter histórico y médico

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